HÉCTOR SUPICCI SEDES - ALGUNAS LÁGRIMAS
190908
amigos,
el más popular piloto uruguayo durante décadas comenzó a competir hace
unos 80 años, ganó el Gran Premio Argentino de Carretera hace 70 y
murió hace 60.
hastaluego
Héctor SUPICCI SEDES (1903 - 1948) Uruguay 90406 actualizado 91208
Para Pilar C. T.
que gana en mi recuerdo cada día
"--¡Hermanito! --gritó, corriendo
hacia él.
Carlos Guerra levantó la cabeza
y representó su parte en la comedia.
Los muchachos se abrazaron como si,
en realidad, se encontraran después
de considerarse perdidos mutuamente.
Tito, que era más sentimental,
hasta logró derramar algunas lágrimas."
J. Ward ("La Brigada Heroica", 1945)
Figura del automovilismo uruguayo que descolló en las pruebas de
Turismo de Carretera de Suramérica desde 1932, muriendo en una de
ellas. Había nacido en Montevideo el 15 de Marzo de 1903.
Aunque aún no se llamaba así, el Gran Premio Argentino de Turismo de
Carretera había celebrado su primera edición en 1910 (con victoria de
Juan Cassoulet al volante de un DeDion-Bouton 18 HP: 759 Km a 24,43 Km/h
de media), pero los campeonatos nacionales no nacen oficialmente hasta
1934 (Emilio Karstulovic Bonaci -por cierto, chileno-, es quien
inaugura el palmarés) y su reglamento experimenta diversos cambios a lo
largo del tiempo.
En 1935, un gravísimo accidente sufrido por Ernesto-Hilario Blanco al
intentar evitar a un aficionado que cruza la calzada en Rosario causa
la muerte de 13 espectadores, y las autoridades toman cartas en el
asunto. El ministro de Obras Públicas emite un decreto según el cual "De ahora en adelante sólo se podrán correr pruebas de turismo en carretera a no más de 110 kilómetros por hora."
La
prohibición desaparecería más tarde, pero los peculiares autos
utilizados en aquellas pruebas de carretera abierta habían quedado
rebautizados como Turismos de Carretera (TC). Hasta entonces se
llamaban, simplemente, baquet o bucket por sus
asientos de cubo, y eran generalmente roadsters artesanales con
bastidores y motores de serie algo trucados. En 1938 se estipulaba que
los autos debían llevar carrocerías metálicas cerradas, lo que provocó
el auge de los coupés, como versión más ligera y deportiva de lo que
aún se llamaba "conducción interior".

Para
evitar consecuencias fatales en vuelcos como el de la foto, tan
espectacular, el reglamento impuso que los TC fueran de carrocería
cerrada; es decir, con techo metálico. Esta impresionante fotografía de
Ebiharo Kikuchi data de 1936 e ilustra un percance sufrido por el
baquet Ford nº 14 de Daniel Musso (1909-1990) y su acompañante, que se
saldó sin víctimas (archivo "LAutomobile")
El chasis y el motor debían corresponder a un modelo de serie. Es por
este nuevo reglamento por lo que el campeonato nacional de TC se
contabiliza por varios autores a partir de aquella temporada 1938; o,
según otros, desde la anterior o la siguiente. En 1935, el campeón fue
Arturo Kruuse; en 1936, Ernesto-Hilario Blanco; en 1937, Eduardo
Pedrazzini; en 1938, Ricardo Risatti; en 1939, Ángel LoValvo; y en
1940, Juan-Manuel Fangio.
Héctor Supicci, que había comenzado a competir en 1927, ganó
las cuatro ediciones del Gran Premio Nacional de Uruguay, la
Montevideo/Rivera/Montevideo, que tuvieron lugar entre 1932 y 1938. En 1935
había ganado la Buenos Aires/Mendoza (la etapa más larga en carreras
de carretera argentinas hasta la Buenos Aires/Tucumán del Gran Premio
del Norte 1940).

Héctor SUPICCI SEDES (archivo G. A. Engels)
En 1936 brilló en las primeras etapas del Gran Premio Virginio F.
Grego y el año siguiente terminó 2º en las I Mil Millas Argentinas
(tras Eduardo Pedrazzini, que completó la distancia, a 96,50 Km/h,
también con un Ford V8 coupé) y fichó 3º en el Gran Premio Argentino de
Carretera 1937. El vencedor fue Ángel LoValvo ("Hipómenes") con Ford V8 coupé a 80,54 Km/h, pero Héctor ganaría este Gran Premio el año siguiente.

SUPICCI (a la izquierda) discute con el periodista Ricardo Lorenzo Borocotó
el reglamento de las I Mil Millas Argentinas 1937, la primera prueba
de carretera (de 1.609 Km) en la que se iban a utilizar exclusivamente
autos con techo "(...) de cualquier fuerza o cilindrada, siempre que tengan carrocería de paseo o de turismo (...)" SUPICCI fue 2º en la prueba, tras Eduardo Pedrazzini, ambos con Ford V8 coupé (archivo A. Parga)
Con su Ford V8 coupé modelo 1937 muy bien preparado, se presentó
Héctor en el Gran Premio del Sur Argentino 1938, a disputar en Marzo.
(Los años en los que se celebraban dos Grandes Premios, se diferenciaban
por una referencia al punto cardinal. El vencedor del siguiente Gran
Premio Argentino 1938, del 18 al 30 de Octubre, sería Ricardo Risatti).
En cuanto a la mecánica, las restricciones del reglamento sólo le
permitían proteger la respiración del motor con otro filtro de aire,
pero el bastidor del Ford de Supicci se hallaba muy reforzado y mejor
suspendido con hojas de ballesta suplementarias y 8 amortiguadores
Houdaille, en previsión del mal firme de las rutas argentinas de la
época.




El
Ford V8 flathead apareció en 1932. No era demasiado potente aunque sí
muy sólido, y representaba tanto la democratización de los ocho
cilindros como una buena base de preparación para obtener potencia
barata. De hecho, constituyó la base de los primeros hot rods y animó
varios deportivos británicos en los '30. En rojo, un Ford V8 coupé 1934
customizado y remotorizado posteriormente: con una potencia de 330 HP a
5.500 R/mn y un peso de 1.090 Kg, podía alcanzar prestaciones del
orden de 0 a 96,5 Km/h en 8,7 s y 205 Km/h de velocidad punta. El
Batten Special 1935 de la última foto llevaba un Ford V8 de 3.622 cm3 y unos 100 HP, con lo que pasaba de 190 Km/h(archivos Tad Burness, Richard Nichols, "American Cars" y Quadrant Picture Library en la Enciclopedia del Auto)


De serie, el Ford V8 coupé 1937 (model 78) estaba animado por el V8 de 221 ci (3.622 cm3) y 85 HP y presentaba una característica calandra en diedro pronunciado, complementada por rejillas laterales (de las obras de Tad Burness y Andrew Montgmery)


El
copiloto habitual de SUPICCI SEDES era Silvestre Caleche. Ambos posan
en dos ocasiones distintas con su Ford V8 coupé 1937, que muestra la
singularidad de llevar ampliadas lateralmente las rejillas de la
calandra. Por lo visto, uno de los puntos flacos del V8 era su
calentamiento excesivo (de www.grumete.com.uy, vía Karino, y archivo Parga)

El
Ford V8 1937 coupé nº 5 que SUPICCI utilizó en el Gran Premio
Argentino del Sur 1938. Al menos en teoría, su motor era estrictamente
de serie a excepción del filtro de aire y mejoras en la lubricación y
refrigeración, pero el bastidor tenía refuerzos y la carrocería se
encontraba despiadadamente aligerada (dibujo
de José Sanabria para la obra de Alfredo Parga "Historia Deportiva del
Automovilismo Argentino". Las demás fotos que ilustran esta reseña se
han tomado de la misma obra, excepto cuando se indica otra cosa)
La
lubricación se mejoraba con un depósito suplementario de 4 litros
situado bajo el salpicadero (que duplicaba la capacidad original de
aceite), mientras que en el asiento trasero se alojaba un tanque de 40
litros de agua que el copiloto podía dirigir hacia el radiador
accionando una bomba a voluntad. Con estos y otros implementos de
seguridad (roll-bar, lavaparabrisas), Supicci se adjudicó el Gran
Premio del Sur Argentino, de 6.224 Km de desarrollo.
La carrera discurrió entre el 10 y el 20 de Marzo de 1938 y el piloto
estuvo entre los mejores desde los primeros compases: era 3º scratch en
la primera etapa, 2º tras Arturo Kruuse en la segunta etapa y 1º en la
cuarta. Siguió aumentando su ventaja hasta bajar el ritmo en la última
etapa (en la que fue 9º parcial), conquistando la victoria con una
ventaja de casi dos horas sobre el segundo, Carlos Garbarino. En total
empleó 68 h 49 mn 37,4 s, al promedio de 90,44 Km/h.


Apóteósica acogida al vencedor del Gran Premio del Sur Argentino 1938 que, sin perder el cigarrillo, conserva una calma y una serenidad admirables
Héctor Supicci era un gentleman driver educado y culto, con
habilidades mecánicas y relacionado con la intelectualidad de su país,
como el polígrafo Juan-José
Morosoli Porrini (1899-1957), a quien recomendó que viajara más para
enriquecer sus escritos con experiencias ajenas. En 1940 disputa Héctor
el Gran Premio Internacional del Norte, de 9.445 Km de desarrollo en
el recorrido Tucumán (Buenos Aires)/La Paz/Lima y retorno a Tucumán.
Supicci se clasificó 5º en la prueba, tras Juan-Manuel Fangio (vencedor a
86,18 Km/h), Daniel Musso, Rosendo Hernández y Vicente Garbarino. Y en
1948, diez
años más tarde de su gran éxito en el Gran Premio del Sur Argentino,
Héctor Supicci Sedes se presenta en el Gran Premio de América del Sur,
que se desdoblaba en dos secciones con clasificaciones independientes.
En realidad, se trataba de dos pruebas distintas: la primera se
desarrolló del 20 de Octubre al 8 de Noviembre en el recorrido Norte
(Buenos Aires/Caracas).
En esa primera sección, Supicci Sedes se vio obligado a abandonar
pronto al sufrir un percance con su Ford V8 coupé 1947 nº 2. La prueba,
de 9.575 Km, se la llevó Domingo "Toscanito" Marimón con un Chevrolet coupé, a 80,73 Km/h.

El Ford V8 coupé 1947 de serie había aumentado la cilindrada hasta 3.920 cm3, con lo que la potencia alcanzaba los 100 HP a 3.800 R/mn, con posibilidades de tuneado (de la obra de Tad Burness)

El
coupé Ford V8 1947 nº 2 de SUPICCI, bien equipado para la carrera:
carrocería muy despojada, iluminación suplementaria... El motor
requería gasolina de 100 octanos, lo que quiere decir que llevaba muy
alta la compresión

SUPICCI
y su copiloto y amigo Silvestre Caleche se accidentaron en la primera
parte del Gran Premio de América del Sur 1948: En Maimará y al intentar
adelantar al Ford nº 11 de Arnaldo Alvarado/G. Rivadeneira, cegado por
la polvareda chocó contra una alcantarilla y rompió el tren delantero.
A su manera elegante, SUPICCI protestó sobre el orden de salida de los
autos, que obligaba a los más rápidos a adelantar a demasiados de los
no tan rápidos
Supicci repara el coche y se presenta con Calache en la segunda
sección del Gran Premio de América del Sur 1948 (la Sur: Lima/Buenos
Aires, de 4.833 Km). Disputando el sábado 4 de Diciembre la segunda
etapa (Arica/Antofagasta) y cuando marcha situado tras Ó. Gálvez,
Gulle, Hernández, Candela y D. Marimón, sufre un percance estúpido en
Victoria (Chile): se pasa de largo su puesto de reavituallamiento (otro
Ford 1947, tripulado por Carlos Patrón y Bernabé Vicente, atiborrado
de gasolina y neumáticos de repuesto) y, al apercibirse del despiste,
quiere dar la vuelta. Pero se detiene en plena maniobra, estacionando
el Ford en un callejón taleral porque llega otro auto -el Ford nº 66 de
Antonio Zarantonello/E. Martins. Sin embargo, Zarantonello se confunde
al ver un muro de curiosos ante él, y cree que debe girar a la
izquierda, topándose inesperadamente con el estacionado Ford nº 2 y
embistiendolo justo en el costado de la puerta derecha, la del
conductor.

Croquis explicativo del accidente

La
esposa del piloto seguía por radio las incidencias de la carrera. Aquí
la vemos en la sala de su hogar, con algunos de los trofeos de Héctor y
el aparato de radio
Supicci muere en el acto, Caleche sale indemne y Zarantonello
abandonaría la competición desde entonces. La trágica prueba la ganó
Óscar Gálvez a 102,15 Km/h con otro Ford V8 coupé.

Silvestre
Caleche, Héctor Morás y Héctor SUPICCI SEDES en algún momento previo a
la carrera. Morás se haría periodista y 37 años más tarde publicaría
el libro "Apuntes del Camino", donde se describe el accidente en el que
murió SUPICCI
Supicci tenía la clase y la elegancia moral de los grandes campeones.
Un sucedido que parece sacado del libro de Edmundo D'Amici lo
demuestra. Como muchos otros aficionados, el hijo del dueño de una
estación de gasolina de Montevideo había hecho de él un ídolo, viéndole
pasar todos los días con el coupé desde su lecho de enfermo.

Hasta que decidió escribirle. "Pare un día por la estación de servicio de mi papá, aunque sólo sea para dar aire a los neumáticos." Ese día llegó. "¿Esta carta es de aquí? Bien, díganle al niño que Supicci y Caleche vienen a saludarle."

Uno de los Ford V8 coupé de Supicci, completamente restaurado,
participaría en eventos de históricos, como el Rallye de Monte-Carlo de
Clásicos 2001 o el XXV Rally Internacional del Río de la Plata 2003.

Sesenta y cinco años después de su triunfo, el Ford V8 coupé 1937 nº 5 de SUPICCI SEDES
participa en rallies de históricos tan gallardo o más que en los
viejos tiempos. Quizá no sea el original, puesto que se observa que el
coupé de la foto lleva la calandra de serie y no la ampliada por los
laterales del capot motor. Podría ser otro coupé de los que SUPICCI
utilizaba para asistencia y repuestos. Aquí circula por Córdoba
(Argentina) en 2003 (de www.rallyclubrosario.4t.com, vía Karino)
El circuito de Tacuarembó se llamó Autódromo Héctor Supicci Sedes en su memoria, y en el Campeonato Nacional de Rally uruguayo hay un "super prime Héctor Supicci Sedes". Además, el 27 de Abril de 2007 la Junta Departamental de Montevideo declaraba "que es voluntad del Cuerpo, se incluya en el nomenclátor capitalino el nombre del automovilista Héctor Supicci Sedes", tras considerar que fue el piloto más importante en la historia del país "debido no sólo a sus éxitos deportivos sino a su carisma personal."
Pero lo que constituye el mejor homenaje es la certeza de que, cuando
se extendió la noticia de su muerte, alguien lloró por él


Héctor SUPICCI SEDES (1903-1948)
(de www.grumete.com.uy, vía Karino, y archivo Parga)
Corsa: 2 de Marzo de 1993 (Eduardo Gesumaría "Sprinter"), pg. 6
Borocotó: El Maravilloso Mundo del Auto, pg. 78-81
Alfredo
Parga: Historia Deportiva del Automovilismo Argentino, tomo II, pg.
457-459 (Héctor Moras: Apuntes del Camino, pg. 16-18/Silvestre Calache)
http://www.ancap.com.uy/public/gonchi.htm
La Voz Del Interior (Sprinter): 1 de Enero de 2001 (http://www.lavozdelinterior.com/2001/0101/nota8051_1.htm)
G. A. Engels (14 y 280702)
Isbel Quiroz
Félix Muelas (190702)
www.juntamvd.gub.uy/es/archivos/decretos/646-rres_9750.htm
http://www.motorsportmemorial.org/focus.php?db=ct&n=3788
No Mirando a Nuestro Daño
(Todos los Pilotos Muertos)
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